revista ISTMO

El poeta, el poema y el Otro

¿Puede un poema ser comprendido como un trazo de la subjetividad de su autor?

Felipe Michea Rubina1

La poesía nació niña, nació oral, la poesía nació líquida

Historia, sujeto, poesía: Emergencia del sujeto de la experiencia poética

Ante la necesidad de introducir y vincular la discusión en la pregunta formulada y cercarla desde el desafío que se presenta al querer pensar al sujeto de la experiencia poética y la obra desde el psicoanálisis, se comenzará esta reflexión abordando la condición o contexto histórico desde el cual surgiría un determinado sujeto, representado éste desde la experiencia poética contemporánea. Especular, reflejar al sujeto y su obra desde aquí, necesitaría hacerlo utilizando como vórtice la experiencia del lenguaje, la lengua y la palabra, conceptos que guiarán el análisis de la experiencia poética referida y su producto, a partir de un sujeto concebido como efecto de la operación del lenguaje, es decir, efecto de significantes. Tal condición, considero, es posible verla reflejada, en la experiencia poética contemporánea y su obra (en oposición al contexto histórico de la poesía clásica anterior), remitiéndose a las consideraciones acerca de la palabra poética moderna en Barthes (1997) como …tiempo denso de una gestación más espiritual que en la experiencia del sujeto poético clásico que le antecede— durante la cual el “pensamiento” es preparado, instalado poco a poco en el azar de las palabras. Esta suerte verbal, de la que caeráel fruto maduro de una significación —supondría— entonces un tiempo poético que ya no es el de una “fabricación”2 , sino el de una aventura posible, el encuentro de un signo y una aventura posible, el encuentro de un signo y una intención3. Como vemos, desde aquí, la palabra emerge instalada, a pesar del poeta el cual, subsumido en este devenir de imágenes será sólo un efecto de ellas. Siguiendo las reflexiones del autor, la palabra poética y su emergencia se hace sucesión de verticalidades, el objeto se yergue de golpe, lleno de sus posibles: no puede sino jalonar un mundo no colmado y por ello, terrible4. Palabra objeto, la palabra emerge vertical barrando al sujeto que la pronuncia, a pesar de él, sin embargo, desde él, denunciando su falta, su extranjería frente a su decir. El sujeto efecto de una cadena de significantes es atravesado con la violenta irrupción de su deseo inconsciente. Esas palabras-objetos… adornadas con toda la violencia de su estallido, cuya vibración puramente mecánica alcanza curiosamente a la palabra siguiente pero se desvanece en seguida5. El poema como obra, de ésta forma, desde un sujeto de la experiencia poética, sujeto efecto de la cadena significante, alcanzará su significación con posterioridad… el encuentro de un signo y una intención, es decir, adosada al encuentro del autor/lector con ésta y su intento de sentido. Relación del poeta y el poema, relación del sujeto de la enunciación y el enunciado bellamente descrita por Teillier:

Poeta es un escritor que no escribe, se ha dicho, y en estos días he asumido esa actitud, no por voluntad mía, sino porque, como saben los poetas, el motivo de un poema no es descubierto sino hasta que el poema existe. Se pueden tener muchos motivos para escribir un poema, pero el poema es ajeno a nuestra voluntad, así creo y espero sin impaciencia que él aparezca, así que me conformo con repetir el único poema que me ha llegado desde que empecé a tener conciencia de que no era yo quien lo escribía sino alguien más grande que yo y que me entregaba un mensaje para que lo entregara, no a todo el mundo, que nunca me ha escrito, sino a mis desconocidos semejantes, que aparecen frente a mí como en un sueño…6

Sostendremos, entonces que la experiencia del sujeto poético y la obra contemporánea, vinculando la emergencia del poema con la emergencia del significante como presencia de un sujeto barrado, en falta, deseante, que escribe a pesar de él, en un momento incuestionablemente íntimo, crearáinevitablemente una obra que le es extranjera —proceso de extimidad—. Se despliega la confirmación que quien escribe, el poeta, es más bien escrito. —el sujeto es hablado por el lenguaje—. El sujeto de la experiencia poética y la obra contemporánea es un sujeto que presentifica su devenir pulsional.

El encuentro del sujeto de la experiencia poética, su obra y el Otro:
Acerca de un recuerdo de Armando Uribe Arce

Memorias orales de Armando Uribe Arce. Para poder recordar aquello que casi no está en la memoria, porque se refiere al pasado más remoto que pueda tener una persona viva: el nacimiento.

Creo que todos los seres humanos cuando nacen se encuentran sin saberlo con la poesía, porque el primer grito del recién nacido, el primer llanto, constituye ya una poesía en actos. He sostenido que la palabra “Ay” o los quejidos que nacen de un profundo dolor o una sorpresa, son llantos cargados de sentido hasta el extremo más imposible, son ya plena poesía.

Pero la memoria presenta dificultades, zonas negras, grises, ocres, confusión, traspaso de recuerdos más tardíos hacia los recientes y viceversa. Comoquiera que sea, tengo memorias realmente muy antiguas.

Las primeras memorias sé que fueron hechos reales de poesía y aún de verso; deben de haber sido las arrurrupatas, las canciones de cuna. Las palabras dichas por la madre, porque las madres son los grandes antepasados de toda poesía, dichas al niño desde que nace. Yo sé que en mi casa, porque lo oí también cuando nacieron mis hermanas, la madre cantaba canciones de cuna, y no sólo canciones de cuna sino además recitaba versos que ella había recordado de sus propios primeros años, de su propia tradición oral que pasó a ser también mía.

El poeta quisiera recordar. Traer hacia sí su historia… quizás indagar, profundidad, extremarse para traer del origen, de lo arcaico, del fundamento para poder recordar aquello que casi no está en la memoria, y encontrarse con un espejo, una fabulación, una escena. El poeta se sumerge en el pasado más remoto y se encuentra con el enigma de la poesía, llantos cargados de sentido hasta el extremo más imposible. Desde sus entrañas emergerá como grito del recién nacido, el primer llanto y se encontrará con una historia que le habla. Desde el vientre, la vasija, el tesoro… de la poesía, poesía en actos. Tiempo especular, alguien ya lo esperaba. Otro que le susurraba su memoria inmemorial al oído.

La belleza de este recuerdo del poeta Uribe, nos permitirá abordar desde la presencia, la potencia del sujeto de la poesía en actos, sujeto de la necesidad, sujeto mítico, hacia el devenir, el advenimiento de un sujeto especular de la poesía en verso, yo sujeto, yo poeta, yo cuerpo hablo. Poesía a pesar del sujeto, poesía de la necesidad, de la falta, poesía del desgarro, del deseo. Advenimiento, causación o emergencia de un sujeto de lo inconsciente, sujeto efecto de una operación del lenguaje. Advenimiento de un Yo. Nos encontramos con el sujeto de la es devuelto por Otro, otro materno, que lo sanciona, lo significa, le dará sentido… llanto cargado de sentido hasta el extremo más imposible será poesía; Poesía materna, Otro lo espera y de su vientre emergerá poesía, de la boca del poeta nacerá un grito amplificado y devuelto con música, con poesía. Tradición oral, primordial, materna… Las palabras dichas por la madre, porque las madres son los grandes antepasados de toda poesía, dichas al niño desde que nace.

La Madre cantará, recitará versos de poesía, de su propia tradición oral; legado, ritmo, vocalización. Tradición oral, que habla en él de sí mismo. Significantes del Otro se le presentan a pesar de él hablándole de su deseo. Poema significante habla a través de él, regocijándose en un trance arcaico, sin embargo excedido, extranjero. Ante el desarraigo y la incompletud angustiosa con aquella fuente, ante la caída y el deseo que se presenta inminente, muy a pesar de él, advenidas las castraciones, el encuentro final con la Ley y el advenimiento de lo simbólico, la obra poética hablará en los silencios, en el uso o recurrencia de figuras; Lo suspenderá en un trance, lo llevará a desear habitar tal ¿lugar?, ¿tiempo? único lugar y tiempo verdadero7.

De esa falta del sujeto, conciencia infeliz, conciencia en falta por las significaciones que emergen, a pesar de él, muy a pesar de él, el poeta en busca del objeto perdido, en busca de aquel encuentro con el Otro, fabulará de ello, se encontrará en eterna búsqueda de su complemento, objeto perdido que motoriza al sujeto de la experiencia poética. El llanto, el primer grito de quien nace como la intención cargada de cuerpo del poeta de significar lo insondable, en su intento exprimir el lenguaje para sólo alcanzar a bordear el objeto perdido. Reestablecer aquel contacto fundante del cual ya no habita, no recuerda, sólo en sueños, sólo poéticamente.

Poesía Moderna

El poeta es el guardián del mito y de la imagen
hasta que lleguen tiempos mejores8

Si por medio de la poesía, el sujeto de la experiencia poética lograra expresar, presentificar, retrotraer en palabras aquello de lo cual no tiene conocimiento, lograra verter en el lenguaje lo insondable de la experiencia, volcarse en la intimidad más profunda y hacer emerger de ella el más profundo dolor, el primer anuncio cargado de vida que se presenta bajo la forma de sueños, tiempo inmemorial, fabulación mítica, originaria9.

Considerando así que para ello el lenguaje, la escritura, la palabra, lalengua sufre de extremarse hacia sus límites, sus imposibilidades, sus dificultades. La palabra surge irracional, extranjera y de ella puede hacerse música, sueño, ensoñación, profecía.

Decir que la experiencia poética y su obra es revolución es comprendido justamente desde acá, dado que desde ella se prueban fórmulas, se atenta contra un orden del lenguaje cotidiano y de las relaciones humanas y del mundo establecido. Ante esta realidad y potencialidad del lenguaje poético, circunscrita al oficio, Teillier asevera El poeta es un ser marginal, pero de esa marginalidad y de este desplazamiento puede nacer su fuerza: la de transformar la poesía en experiencia vital, y acceder a otro mundo, más allá del mundo asqueante donde vive. El poeta tiende a alcanzar sus antigua “conexión con el dínamo de las estrellas”, en su inconsciente está su recuerdo de la edad de oro a la cual acude con la inocencia de la poesía. Esta condición opera a través de un lenguaje revelado, transfigurado. Travesía agramatical, realiza un movimiento desde lo simbólico hacia lo real, arcaico, fantasmagórico.

Final

Acerca de la experiencia y el origen de lo poético —cuestionamiento retrospectivo10. La escritura poética desplegada desde los abismos de la psique, habita en las fronteras de lo rememorable. La pregunta formulada al comienzo puede un poema ser comprendido como un trazo de subjetividad de su autor— se respondería como el poema es el trazo y el efecto de la subjetividad del autor.

  1. Estudiante de Quinto Año, Escuela de Psicología PUCV. Ex alumno de Escuela de Periodismo de la misma Universidad. Editor General de la Revista de Psicoanálisis y Literatura ISTMO. [volver ↩]
  2. Tal concepto alude, en el mismo autor al sujeto de la poética clásica, quien, por oposición al sujeto de la poética moderna, desligaba de su obra cualquier sensibilidad que connotara algún espesor particular de sentimiento ocupándose sólo en …la inflexión de una técnica verbal, la de expresarse según reglas más bellas, por lo tanto más sociales que las de la conversación , es decir proyectar fuera de un pensamiento interno que sale armado de Espíritu, una palabra socializada por la evidencia misma de su convención. La poesía clásica, nos dirá, sería una …prosa ornamentada o amputada de libertades , y la función del sujeto de la poesía clásica sería la de …ordenar un protocolo antiguo, perfeccionar la simetría o la condición de un relación, llevar o reducir el pensamiento al límite exacto de un metro arte de la relación, de la expresión, no de la invención… arte de la palabras tratadas en superficie …según exigencias de una economía elegante y decorativa. (donde nos) …fascinamos ante la formulación que las reúne, no ante su poder o su belleza propios. Barthes, 1997 [volver ↩]
  3. Ibíd. [volver ↩]
  4. Ibíd. [volver ↩]
  5. Ibíd. [volver ↩]
  6. Teillier, 2000, p.71 [volver ↩]
  7. Al respecto incluyo una cita de J. Kristeva (1998), quien afirma cierto movimiento de retorno rememoración, interrogación y pensamiento- en la poesía: La poesía siempre supo esgrimir su firme decisión de voluntad libre y volver a la memoria de las palabras para hallar en ellas el tiempo sensible [volver ↩]
  8. Tellier, en Traverso 2000 [volver ↩]
  9. …un discurso lleno de terror, es decir que pone al hombre en unión, no con los otros hombres, sino con las imágenes más inhumanas de la Naturaleza: el cielo, el infierno, lo sagrado, la infancia, la locura, la materia pura, etc. Barthes, 1997 [volver ↩]
  10. Kristeva, 1998 [volver ↩]

Bibliografía

  1. BARTHES, R., “El grado cero de la escritura”, Siglo XXI Editores, 1997.
  2. FAGES, J-B., “Para comprender a Lacan”, Amorrortu Editores, Bs. Aires, 1987.
  3. KRISTEVA, J., “El lenguaje, ese desconocido”, Ed. Fundamentos, Madrid, 1988.
  4. KRISTEVA, J., “El porvenir de la revuelta”, Ed. Fondo de cultura económica, Madrid, 1988.
  5. LAPLANCHE J., Pontalis, J., “Diccionario de Psicoanálisis”, Ed. Paidós, Avellaneda, 1999.
  6. NASIO, J.D., “Cinco lecciones sobre la teoría de J. Lacan”, Gedisa, Barcelona, 1998.
  7. NASIO, J.D., “Enseñanza de 7 conceptos cruciales del psicoanálisis”, Gedisa, Barcelona, 2000.
  8. TEILLIER, J., “Prosas” (Edición de Ana Traverso), Ed. Sudamericana, Santiago de Chile, 2000.
  9. URIBE, A., “El fantasma de la sinrazón & El secreto de la poesía”, Be-uve-dráis Editores, Santiago de Chile, 2001.
  10. URIBE, A., “Memorias para Cecilia”, Ed. Sudamericana, Santiago de Chile, 2002